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Mostrando entradas de julio, 2012

Las dos realidades o los dos yo

Nuestras acciones son objetivas en sí. En muchas ocasiones podemos atinar a comprender su origen, su razón de ser. En otras tantas, somos movidos por una fuerza que nos supera y nos lleva a actuar de formas que escapan a nuestra comprensión. Unas y otras están mediadas por la percepción propia y de los demás. Escribir este tipo de cosas me obliga a admitir que no soy psicólogo ni estudio para serlo. Este texto es una observación fundamentada en mi experiencia personal, reflexiones, diálogos y lecturas. Por lo anterior, no intente tomar esta serie de apreciaciones como una posición de un profesional. Nuestra mente, confinada a un espacio cerrado dentro de nuestras cabezas, se extiende más allá de las fronteras de lo tangible. La mente acopia realidades lejanas, altera los recuerdos e interactúa con la realidad dándole sentido acorde con experiencias pasadas. Son estas últimas las más problemáticas, puesto que las interpretaciones de la realidad son, en la mayoría de los casos, más p

Baladas para un gordo

“Toda la gente te tiene loco que si estás gordo, qué gordo estás.   No comas tanto, cuidate un poco; si no parás, vas a reventar. Y vos decís que no comés nada, que desde el lunes vas a empezar un nuevo régimen de pastillas, pero con eso no me engañás”. * Una sudadera, una camiseta vieja, una tobillera para una dolencia añeja y un par de tenis desgastados son la única indumentaria para el primer día de esfuerzo. El recorrido está claro, la velocidad no tanto y depende de cuán rápido se adapte el cuerpo al ejercicio. La ‘pinta’ deportiva va a tono con la carrera: un circuito trazado alrededor de Comfama de Aranjuez que se hará hasta que el sedentario corazón y los pulmones aguanten. Los primeros pasos son ligeros. El viento de la noche roza la cara. Otros que hacen el mismo recorrido, a las primeras zancadas, ya me han rebasado. Se nota que llevan tiempo haciéndolo. Yo apenas empiezo a tratar de bajar la panza, a punta de ejercicio. Las gotas de sudor aparecen como lágrimas.

Mi banda sonora I: Rock

      No es la gran cosa que un desconocido le de por publicar qué demonios escucha cuando le da por oír música. Además, los conteos carecen de cualquier sentido de orden, coherencia y proporción. Abusando entonces de esas características, aquí propongo mi Top 20 de canciones. La música debe hacer saltar fuego en el corazón del hombre, y lágrimas en los ojos de la mujer” Ludwig van Beethoven .   Una tristeza o bien unas ganas de irse de fiesta. La música –en este caso, en este post, el rock- está presente en mi vida de todas las maneras posibles: los dedos fungen de batería y azotan la madera; la cabeza se menea y se escuchan los sentimientos que toman ritmo en una canción. Sí, los sentimientos. No digo nada nuevo cuando admito que la música nos mueve el alma de formas que en muchos casos otras artes anhelan. No es nuevo saber algo que de por sí sentimos: cuando estamos tristes, una tonada lenta y una voz adolorida nos puede destrozar. Cuando el ánimo está alto, la intensidad y