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Entradas

El colombiano y la lengua violenta.

Desde hace mucho en Colombia se ha hecho evidente el enorme cisma político entre sus habitantes. Basta con ver cómo los espacios dados en los medios de comunicación en Internet se han convertido en carnicerías. Al verlos, noto cuán agradable puede ser para la mayoría de los colombianos un mandatario como Álvaro Uribe: beligerante, agresivo, irresponsable, violento, guerrerista... Y eso que sólo menciono la violencia dialéctica que tenemos los colombianos en temas políticos. Qué tal hablar de el tema de los secuestrados. Mientras hay algunos que nos abstenemos de hacer comentarios acerca del futuro del conflicto interno, otros prefieren decir irresponsablemente (siguiendo el ejemplo del Canciller Fernando Araújo) que los secuestrados se encuentran en suelo venezolano y que Chávez será quien los libere porque el es guerrillero. Es más, llega a ser tanta nuestra ignorancia política que se llega a afirmar (siguiendo el ejemplo de nuestro voluble Jefe de Estado) que cualquier señalamien...

Dulce canto de sirena

Hace unos días degusté de algo nuevo para mí. Una amiga me presentó por medio del Messenger otra amiga suya. Como yo soy un tarado para los asuntos del corazón y más para la cacería que hembra -he llegado a creer que sin un empuje y si por mí fuera estaríamos condenados a la extinción-, pensé que lo mejor sería enviarle a la sujeta ésta un e-milio en donde me presentaría como soy, o por lo menos lo intentaría. Así que cogí fuerzas de donde normalmente no tengo y le escribí. Le dije, palabras más, palabras menos, que yo soy un cualquiera que he escuchado algunas referencias de ella por una amiga; que me interesaría intercambiar caca dialéctica con ella; que si le no le parecía un babosos que me escribiera, o si no, me podía enviar al carajo cuando ella lo quisiera. Me esforcé como pocas veces y obtuve un buen resultado porque pocos días después apareció en mi MSN una invitación en la que aparecía el correo de ella para que nos pudiéramos charlar un poco por ese medio. Así que, como era...

¿Uribe por tres o a la X?

En la última semana las toldas presidenciales han estado más agitadas que de costumbre. El choque de trenes entre la Casa de Nariño y la Sala Penal de la Corte Suprema de Justica ha sido uno de los motivos para que el circo uribista esté en plena función. La otra parte de la parafernalia montada en los últios días es, nada más, que para asegurar una segunda reelección de Álvaro Uribe para la Presidencia de la República. La mención de ésta última ha levantado ampolla en todos los colombianos que se puedan considerar demócratas, seguidores de las libertades que da la democracia en un utópico estado puro. La propuesta llega justo cuando el temblor político generado por la parapolítica se acerca al 'trono omnipotente' del Presidente. O sea, mientras se empieza a analizar los nexos -sólo los menciono, no los aseguro- entre Uribe y los supestamente desmovilizados grupos de autodefensa, cae del cielo, como si fuera perfectamente planeada, una propuesta para alargar el mandato de Uribe...

Otra crítica a la egolatría uribista

Uno de los más grandes daños que se le puede hacer a la democracia es descalificar las palabras en medio de la sabiduría o acertividad que sustentan, nada más porque son emitidas por un opositor o por una persona no grata a los ideales de alguna forma de pensamiento. Como mi fin no es ser precisamente el más obtuso de los liberales o comunistas, debo darle la razón al ex presidente Andrés Pastrana al cuestionar duramente al actual mandatario de Colombia, Álvaro Uribe. El que halla mencionado que Uribe prometió acabar con la guerrilla en 18 meses y que al día de hoy no halla cumplido; que el mismo dispusiera de una extensión de territorio nacional para reunirse con los paramilitares y se oponga a un similar con la guerrilla de las Farc; y que delegue en Venezuela las responsabilidades del intercambio, no hace más que pisarle dolorosos callos a la administración Uribe. Lo impresionante del caso es que la opinión pública no castigará al presidente, lo cual, como ya he mencionado antes, so...

Falsas espectativas

El día de ayer, el Presidente de la República dio unas declaraciones en las que aseguró que la guerrilla de las Farc pretenden engañar de nuevo a la comunidad internacional por medio de el intercambio humanitario. "No vamos a permitir que las Farc quieran valerse de la generosidad nacional e internacional para buscar el acuerdo humanitario simplemente como un conducto para posar de personajes de la Política". Escuchar semejantes acusaciones no me deja más que un mal sabor; ese que le queda a uno después de saber que los acercamientos entre ambas partes son hechos de mala gana, como para salir del paso y hacer ver a la otra parte como el 'malo' -y no digo que las Farc sean los buenos-, al que sólo le interesa sacar la mayor ganancia de tan desagradable situación. Valga la pena mencionar las declaraciones que hizo la senadora Piedad Córdoba en la última semana, en las que pedía -y con justa razón- que el gobierno nacional unificara posiciones al hablar de una "sin...

¿Justificado baño de sangre?

Hace ya unos dos meses publiqué una pregunta en Yahoo! Respuestas en la cual, como mero ejercicio de investigación, indagaba acerca de las opiniones que generaba entre la gente la guerrilla de las Farc. Esperé varias respuestas, pero sólo llegaron dos. Una de una peruana diciendo que ella sabía por lo que estamos pasando en nuestro país; la otra de un colombiano, el cual, en medio de su ingenuidad informática aseguró que la pregunta estaba mal planteada o que yo desconocía las razones y las proporciones de la violencia en el país. Para evitar hacerme tedioso simplemente les contaré que tuvimos un muy interesante intercambio de opiniones por medio de e-mails, en los que me dejó saber que los paramilitares luchan por una causa justa, que son la respuesta del Estado a las guerrillas, que fueron necesarios porque -según él- el Estado tiene las manos atadas por la justicia. Saber éso me hizo hervir la sangre ¿¡Cómo así que hay personas que auspician las masacres sea de donde vengan!? A mí y...

Mi victoria pírrica

Alguna vez, como todo hombre que se interesa por su desempeño sexual, me pregunté a cerca de las cualidades físicas de mi 'herramienta' de trabajo. Luego, lo miré con algo de compasión, como diciéndole 'si algo malo pasa, no es tu culpa campeón'. En esos momentos aparecen como caídos del cielo cientos de sexólogos que dicen que el tamaño no importa, que antes bien puede resultar molesto para alguna mujeres que hallas hombres con vergas desproporcionales, o, como me atrevo a decirlo, 'mástiles con patas'. Después de haberme dado algo se suficiencia moral para no cortarme las venas -o, aceptémoslo, cortarlo a él- tomé metro y regla en mano y lo afronté. Sabía que algo tenia que salir de ese incómodo enfrentamiento y que uno de los dos, él o yo, saldría victorioso. Allí estábamos, el uno frente al otro, mirándonos. Él, con su único ojo me atemorizaba, pero yo tenía -creía tener- las de ganar. Tomé el metro; él tomó forma. Lo atrapé con fuerza entre mis temblorosas...