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A nadie le importa

Buena parte de mi vida me la he pasado creyendo que si uno da, recibe. Y no es necesariamente cierto.  Permítanme me explico. A sabiendas de que este blog sólo tiene sentido por la obstinación de su autor y no por el número de lectores que tenga, me atrevo a contar una historia y, con ella, exorcizar mis demonios. Hace algunos días, una mujer me dejó. La mujer que más he amado jamás me echó; terminó conmigo una muy buena relación y me dejó vuelto mierda.   El nombre de ella realmente no importa: pudo haber sido cualquiera quien me hubiera destrozado como ella lo hizo. Aún así la amo, y aunque sé que ese sentimiento no es mesurable, la amo mucho. Le he entregado lo mejor de mí incluyendo, si se quiere, un poco de mi cursilería.  Me deja porque dice ya no quererme. No le creo. Tal vez le puedo creer que ya no sienta lo mismo por mí y es apenas lógico si se tiene en cuenta que yo he sido el novio con quien más ha durado; que en ese orden de ideas, se pueda decr que sus sentimientos han ...

Untados

Realmente ya no sé si indignarme o no por lo que ocurre en la política colombiana. Pareciera que ésta solo se hace con manos sucias, como si para hacerse a un espacio en la vida política de la nación fuera necesario tener en un juzgado dudas sobre nexos con algún delincuente o crimen. Hagamos un breve recuento. Empezando por los tres últimos presidentes, todos están untados con severas sospechas, ya fuera por acción, omisión osimplemente porque "todo ocurrió estar de espaldas cuando la salpicadura ocurría. Ernesto Samper y el Cartel de Cali; Andrés Pastrana con Manuel Marulanda; Álvaro Uribe I con las Convivir (que se convirtieron luego en paramilitares); y, claro, Álvaro Uribe II con Yidis Medina, Teodolindo Avendaño, los paramilitares, las toldas uribistas en el Congreso y la reelección... Y eso por solo mencionar los presidentes. Ahora recordemos el famoso caso de la parapolítica, en donde gracias a la revelaciones de la revista Semana y a la investigación de la corporación Nue...

Los oídos del Estado

Los Pensamientos de un Cualquiera-26102008 Alex Esteban Martínez H.* Después del pequeño escándalo desatado por las denuncias del senador del Polo Democrático -o 'terrorista vestido de civil', como lo llaman algunos-, Gustavo Petro, según las cuales estaba siendo perseguido, investigado, molestado e incomodado por agentes del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), lo mínimo que debió pasar afortunadamente fue. La hasta entonces directora del DAS, María del Pilar Hurtado, resignando las posibilidades de seguir en el cargo con el apoyo mesiánico de la Casa de Nari y de recibir, en su defecto, un premio de consulación renunció, no sin antes despedirse con los honores que le exige la presencia en un órgano gubernamental uribista: lavándose las manos con un subalterno y negando cualquier responsabilidad en el caso. Pero, pensándolo bien, este no es el primer caso. En un ejercicio de memoria antigeriátrico - neuroaerobics , que llaman-, y con el ánimo de tonificar un poco mi...

El fin, negociando.

Los pensamientos de un cualquiera-16032008 Alex Esteban Martínez H.* Los colombianos estaremos condenados al conflicto eterno siempre que creamos en las armas. Pareciera que las razones del conflicto eterno colombiano se escapan a la comprensión del ciudadano de a pié. Y es que la perversión del conflicto está adentrándose en la psiquis de quien ve válido cualquier medio para ponerle fin a la guerra. Ya no importa el Estado, ni mucho menos cuán legítimo sea. Ya no importan los derechos humanos ni quien los viole; sólo importa el fin, acabar con la guerrilla sin compasión alguna, cueste lo que cueste. Tanto se ha adentrado la violencia como método que no es extraño ver sacerdotes/columnistas vitoreando la forma como fue dado de baja 'Raúl Reyes', mientras se le escucha el discurso moralista en Semana Santa de que tenemos que orar por el fin de la guerra en nuestro país (!). Tal asentimiento con la violencia demuestra nuestro primitivismo. Ese discurso sanguinario, según el cual ...

Mal periodismo (I)

Da asco el periodismo colombiano. Da asco, muy a pesar de tantos grandes periodista que existen en los grandes medios masivos de comunicación, justamente por éstos últimos. Decía alguna vez Miquel Rodrigo, hablando de terrorismo y medios de comunicación, que el periodismo es, en cierto modo, el termómetro de la sociedad. Entonces, el periodismo, por extensión de una sociedad enferma, asquerosa y purulenta como la colombiana, da asco. Basta con dirigirse al televisor, el computador, el periódico o el radio para darse cuenta, con un poco de ojo avezado, de la pestilencia de los grandes medios. 'Culitetas' presentando noticias cada vez más banales y más agresivas con la privacidad de las personas públicas al final de cada noticiero; narradores deportivos con pueriles guiones corporativos en todas las emisiones; diarios cada vez más genuflexos; voces radiales cada vez más depravadas y omisiones convenientes de información, demuestran que el periodismo colombiano ha vendido su...

Comiendo muerto

Los pensamientos de un cualquiera-21022008 Alex Esteban Martínez H.* Muerto Carlos Castaño, todas las culpas van a parar a su tumba. Las declaraciones por parte de los ex jefes de los grupos paramilitares en todo el país, para el proceso de reinserción, dejan mucho que desear. Si bien es cierto que con un fusil apuntando a la cabeza es difícil levantarse u oponerse contra quien lo porta, también es difícil de creer que los Mancusos, Jorges 40, Ernestos Báez, Don Bernas, etc, tuvieran voluntad de niños. Ha sido Carlos Castaño, según palabras de sus anteriores compinches, el mayor autor intelectual de miles de asesinatos en el país -y, viéndolo bien, es cierto-. Lo extraño del asunto es que, al parecer, ellos han sido las víctimas o, en su monstruoso defecto, los héroes. Una de las órdenes de Castaño fue "propinar mil bajas al enemigo en menos de 15 días", asegúró en su versión libre Jorge 40, a lo cual añadió que "ninguno estuvo de acuerdo con esa orden, pero la dio y ha...